Las mujeres que representan al pueblo
- donesalombra
- 15 may 2022
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 13 abr 2023
La presencia femenina en el ámbito privado ya es complicada, pero el sector público es otra cuestión. Las personas que se encuentran en estos puestos son elegidas en votación y en consenso por la ciudadanía, porque son aquellas que consideran que pueden representar a todo un pueblo. De manera tradicional, han sido hombres y es por ello que el inconsciente colectivo asocia directamente estos cargos a una figura masculina.
Las mujeres como figuras públicas
Es inusual ver mujeres en la esfera que representa al pueblo, pues históricamente ha estado mal visto y está siendo complicado quitar esos tapujos sociales, así lo explica Natalia Enguix, embajadora en Valencia de la Asociación de Mujeres Politólogas. Aunque es cierto que cada vez hay más, los puestos más relevantes siguen estando reservados para los hombres en gran medida. Ver a una mujer como ministra no quiere decir que el problema esté solucionado, pues el inconsciente humano tiende a multiplicar por 10 un hecho que es inusual, así lo asegura la miembro de la asociación.
Es cierto que si hablamos de figuras en el ámbito público, gracias a las leyes y planes de igualdad, la presencia de la mujer se ha incrementado en los últimos años. La Ley Orgánica 3/2007 del 22 de marzo instaura la equidad efectiva entre hombres y mujeres regulando la presencia equilibrada en órganos y cargos de responsabilidad, de manera que un género no supere el 60 % y el otro no sea menos de un 40 %.
Se establecen así las conocidas listas cremallera. «Hoy en día la ley que tenemos de igualdad nos ha favorecido, ha hecho que las mujeres lleguemos ahí», asegura María Ángeles Beaus, quien fue la segunda alcaldesa en la historia de Villar del Arzobispo durante los últimos tres años y actualmente primera tenienta de alcalde.
Cada vez hay más mujeres en cargos políticos a nivel nacional, pero falta poner el foco en el terreno local.
No obstante, los sectores políticos donde esa representación por géneros es equilibrada son muy pocos. En la mayoría de las asambleas autonómicas hay paridad, pero en órganos constitucionales determinados la mujer sigue teniendo una presencia reducida. Así lo concluye el informe más actualizado del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre la participación política de mujeres en cargos ejecutivos y en el Gobierno.
Con la presidencia del PSOE, actualmente el 61 % de los cargos que forman parte de la cúspide del Gobierno son mujeres, pues en las vicepresidencias son tres y lideran 11 ministerios de 23, según estadísticas del Instituto de la Mujer. Se les tiende a vincular con ciertas temáticas por los estereotipos existentes, pero no solo están en Igualdad, también están al frente de ministerios como Ciencia e Innovación, Industria, Comercio y Turismo, Justicia o Defensa.
Además, otra brecha es el liderazgo de un partido, ya que normalmente solo se ven hombres. Esto es algo que no se mantiene solo en España, sino en toda Europa, donde solo hay tres presidentas y cinco jefas de Gobierno. No obstante, empezamos a ver cambios, hay dos mujeres al frente de partidos nacionales: Yolanda Díaz (Unidas Podemos) e Inés Arrimadas (Ciudadanos).
En la derecha también hay avances. Alexia Herranz, una joven de Gandía, es la primera mujer transexual en intentar presidir un partido nacional en España, el Partido Popular. Ocurrió con la cesión de Pablo Casado y las posteriores elecciones. Aunque el puesto se lo llevó Alberto Núñez Feijóo, Herranz lo tiene claro: «Aunque no gane, no dejaré de presentarme a elecciones si así ayudo a una persona trans».
Una mirada panorámica a la presencia de mujeres en las alcaldías y a la influencia ideológica. || Fuente: Ministerio de Política Territorial y Función Pública y estadísticas del INE. || Elaboración propia.
Donde parece ponerse menos el foco es a nivel local o autonómico, ya que el número de alcaldías ocupadas por mujeres son muy pocas, apenas supera el 27 % de media. Enguix asegura que la tendencia es que suelen estar como segundas, pues los hombres llevan más tiempo en política y la sociedad no se ha acostumbrado del todo a ver a mujeres representando un pueblo. «Una vez que nos hemos incorporado a lo público, nos ha costado muchísimo ocupar puestos de responsabilidad a nivel orgánico y, por otra parte, encabezar listas electorales», explica la miembro de Mujeres Politólogas.
Natalia también es concejala de Igualdad, de Hacienda, de personal y primera tenienta de alcalde del Ayuntamiento de Ontinyent. En este sentido argumenta: «Ocupo el segundo puesto en mi ayuntamiento y mi alcalde es hombre. Creo que es un reflejo de lo que está ocurriendo aquí en Valencia».
En la Comunitat tan solo el 28 % son alcaldesas, aunque es cierto que este porcentaje ha ido progresando en los últimos años. Eso sí, se encuentra entre las cuatro comunidades autónomas con más presencia femenina en el parlamento autonómico situándose en un 49,5 %, según el informe del INE sobre Mujeres en los parlamentos autonómicos y en Europa.
Política con visión feminista
El cambio de paradigma a nivel social se pone en práctica en todos las áreas, sobre todo, desde las leyes o planes establecidos a través de las instituciones con mayor poder. Por ello, Enguix asegura la importancia de que las políticas públicas sean transversales y dirigidas con perspectiva de género: «Estoy en política porque las mujeres seguimos estando en inferioridad respecto a los hombres en este ámbito». Asimismo, afirma que no solo hay que plasmar la visión feminista en los planes de igualdad, sino en todos los departamentos: «En todas las concejalías que ocupo lo hago desde el feminismo, sea Hacienda o Trabajo».
Alexia Herranz también está de acuerdo en que hay que trabajar en las políticas sociales. Explica que es una de las razones por las que quiso presentarse como candidata: «Cuando me mostré como persona trans me di cuenta de que la sociedad no estaba preparada para ello». No solo esto, consideraba que el partido necesitaba un cambio estructural al no haber suficiente paridad en la representación autonómica del consejo.
Desde los municipios más pequeños también se trabaja en la progresiva presencia femenina en los espacios. «Creo que se debería ir hacia la idea de considerar que somos más personas y no distinguir entre hombre y mujeres», afirma Consuelo Pérez, la primera alcaldesa en la historia de Andilla, un pueblo de la comarca Los Serranos y presidenta de la Mancomunidad La Serranía.
En la misma línea y con la importancia de las políticas sociales, Beaus en los tres años que ha estado como alcaldesa ha conseguido en el municipio cambios no vistos hasta el momento. Destaca tres líneas en las que han trabajado desde su partido: educación, deporte y servicios sociales.
No solo esto, la exalcaldesa destaca el desarrollo del trabajo por la paridad que han llevado desde el municipio: «Tuvimos uno de los primeros planes de igualdad de la comarca, ya hemos aprobado el segundo y estamos con el Plan de Igualdad Municipal». Además, hace hincapié en el trabajo que se lleva a cabo desde la Agencia de Igualdad en las empresas privadas y con la inserción laboral de mujeres en riesgo de exclusión o sin formación.
Asimismo, la embajadora de Mujeres Politólogas explica que desde la asociación también les ayudan a encontrar un hueco en el mercado. La dependencia financiera y la cultura arraigada de que tengan que quedarse en casa les generan inestabilidad, por ello, Enguix insiste en la importancia de ayudarles en la formación y a encontrar trabajo.
Las barreras de la conciliación
Uno de los factores que limita la presencia de mujeres en el ámbito político son las tareas del hogar, así lo afirma Beaus: «Los estereotipos nos asocian a la crianza y esto condiciona a muchas mujeres a dar o no el paso». Por ello, la embajadora de Mujeres Politólogas asegura que grandes cargos políticos están ocupados mayoritariamente por hombres: «Nosotras aún nos seguimos encontrando barreras que no son inventadas, sino que existen a la hora de trabajar y ascender en los puestos de responsabilidad».
Los hombres se incorporan progresivamente a los cuidados, pero no sacrifican lo mismo que ellas.
Hay mujeres que han tenido que renunciar a su vida familiar y priorizar la profesional para ocupar los puestos que tienen ahora. Es el caso de Enguix, quien reconoce que no tiene ni hijos ni pareja: «Ha sido decisión mía, pero condicionada por la sociedad y las dificultades que nos encontramos las mujeres a la hora de querer tener una carrera. Lo correcto sería tener los mismos derechos que los hombres, para así poder estar tanto en el ámbito familiar como laboral».
Anna Balletbò, periodista y exdiputada en el Congreso de Cataluña asegura que algunas mujeres que ocupan importantes cargos políticos también han tenido que tomar esa decisión: «La mayoría de diputadas en el Congreso están solteras o sin hijos». Balletbò argumenta que no pueden ascender en la política porque tienen que conciliar y es incompatible con los viajes de negocio, imprescindibles en esta profesión. Eso sí, Beaus afirma que no debe ser un impedimento para estar en la administración pública: «He participado en reuniones importantes teniendo que salir para darle el pecho a mi hijo».
En este sentido, los hombres se han ido incorporando poco a poco a los cuidados, pero no en la misma medida que las mujeres. «El día tiene 24 horas y, según las encuestas de uso del tiempo, nosotras lo dedicamos mucho más a la vida familiar, los cuidados y a las responsabilidades domésticas. Todo esto merma bastante nuestra capacidad y tiempo para poder triunfar como lo hacen los hombres en el mundo laboral», concluye Enguix.
Camino a la igualdad
La llegada de la mujer a los puestos de responsabilidad en el ámbito político conlleva un esfuerzo, pero se va consiguiendo. En La Serranía, una comarca valenciana, actualmente hay más alcaldesas que alcaldes, algo que no había ocurrido hasta ahora según explica Beaus. La presidenta de la mancomunidad de esta comarca, Consuelo Pérez, reflexiona sobre esto: «Es una revolución, creo que nosotras tenemos un compromiso más vocacional a la hora de cuidar de nuestros vecinos y nuestro pueblo».
Sin embargo, todavía queda para alcanzar la igualdad plena, en la cual tanto hombres como mujeres estén en las mismas condiciones y oportunidades. Los cuidados y estereotipos no deberían de ser una lacra para que las mujeres progresen en su carrera política. Desde las instituciones y desde la sociedad se trabaja para quitar el velo que impide que una mujer represente a un pueblo o lidere una nación.

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